Artículo del Dr. Ricardo A. Foglia en La Ley

junio 17, 2019 | Por Ricardo Foglia

Tasa de interés aplicable a un crédito laboral Comentario al fallo “Bonet” de la Corte Suprema.

I. La cuestión decidida por la Corte Federal

La Corte Suprema de Justicia de la Nación, luego de haber resuelto que la cuestión relativa a la tasa de interés no es una cuestión federal y por ende no corresponde la intervención del Alto Tribunal, vuelve sobre sus pasos y en el fallo comentado declara que sí es una cuestión federal cuando el resultado de aplicar una tasa de interés resulta irrazonable y desproporcionado en función de la realidad económica.

Es indudable que la elevada inflación que se registra desde hace tiempo en nuestro país ha vuelto a poner sobre el tapete un tema tan sensible, y de múltiples efectos, como es la pérdida del valor adquisitivo de la moneda. Esta tensión entre la inflación, la repotenciación de créditos y la tasa de interés no es nueva, y ha dado lugar a diferentes respuestas jurídicas a través del tiempo, en general insatisfactorias por exceso o por defecto, ya que en realidad se trata de un fenómeno esencialmente económico con efectos jurídicos.

Como señala Boffi Boggero (1): “Se plantea en esta materia comúnmente un problema de confusión de planos cuando los autores realizan minuciosas incursiones sobre economía política o finanzas, materias que se desenvuelven en el campo de las comúnmente llamadas ‘ciencias naturales’ y, por ende, responden a la ley causal. Como el derecho civil vive en las denominadas ‘ciencias culturales’ y su naturaleza es ‘normativa’, lo máximo que se puede hacer al respecto es formular breves nociones sobre los aspectos económicos y financieros del dinero para penetrar después en el examen jurídico…”.

II. La ley civil

II.1. El Código Civil de la República Argentina (ley 340)

El Código Civil estructuró el régimen de las obligaciones de dar sumas de dinero según se tratara de moneda de curso legal en la República Argentina o de aquellas que no lo tuvieran.

Sólo nos referiremos a las monedas de curso legal, que a la sazón eran varias, respecto de las cuales el Código Civil receptó la tesis nominalista, esto es, que el dinero tiene el valor que el Estado le asigna. Tal es lo que surge del art. 619 y de la nota a dicho artículo que, en su parte final, descarta las cláusulas de ajuste del valor de la moneda (2).

Boffi Boggero (3) dice que “Dejando de lado el caso de que se hubiese estipulado como condición sine qua non una especie de moneda nacional, en cuyo caso el deudor carece de la opción que surge de la redacción de la norma (…) si se convino en una cantidad de pesos moneda nacional, deberá pagarse en la misma cantidad, sea ella considerablemente mayor o considerablemente menor en poder adquisitivo que la anterior. La ley pone el acento en la igualdad numérica y no se fija en la desigualdad del poder adquisitivo”.

La forma prevista por el codificador para preservar el valor de la moneda y resarcir al acreedor por el incumplimiento del deudor es la tasa de interés, difiriendo su fijación al convenio de las partes, a la ley o a la determinación judicial. La tasa de interés moratoria integra el resarcimiento de los daños y perjuicios en el caso de las obligaciones de dar sumas de dinero.

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